Por: Luis Esobar Pasquel

 

Una liguilla que desde sus comienzos brilló por la inclusión de tres grandes, que no pasaba desde el Clausura 2011, cuando Pumas se consagró campeón ante Morelia. Hoy, tenemos un clásico en semifinales y a Cruz Azul pensando en una posible revancha ante el América en la final.

América-Pumas se ha convertido en uno de los duelos más calientes de México, pues aparte de ser rivales de la misma ciudad, los canteranos de ambas instituciones compiten desde muy pequeños y ninguno de los dos bandos se permite perder “ni en canicas”, como dijo Ares de Parga, presidente de los universitarios.

América cerró el torneo de buena forma, siendo segundo lugar e hilando 14 partidos sin conocer la derrota. Con la segunda plantilla más cara del balompié nacional (solamente por debajo de la de Tigres) los azulcremas están urgidos por un título que catapulte al América a la cima de ganadores en la Liga MX con 13, pero más urgido está su entrenador Miguel Herrera por levantar su segundo título local, mismo que le permita respaldar su gran boca y lo haga sonar de nuevo para el tricolor. Pero luego de un partido en el que mostraron muchas debilidades ante Toluca, se abrieron signos de interrogación, aunque siguen siendo favoritos.

Por su parte Pumas es un equipo que viene teniendo un renacer que parecía poco probable luego de un par de torneos dignos de la liga de ascenso. Hoy, los universitarios han regresado a la vieja fórmula de trabajar con cantera y los valores institucionales. Si bien fueron tercer lugar en la tabla, siguen siendo algo así como el “caballo negro”, pero tras una sorprendente eliminación del equipo al que todos le tenían miedo (Tigres), se llenaron de motivación y hacen temblar a los de Coapa.

La otra llave la celebraran los equipos de Cruz Azul y Monterrey. Este es un partido que se antoja de difícil pronóstico, pues aunque la máquina fue líder del torneo y quizás es el equipo más sólido en conjunto del campeonato, Monterrey, como lo era Tigres, si muestra su mejor cara, es un equipo muy complicado de derrotar.

En la Noria todo parece funcionar como maquinita bien engrasada, pero la verdad es que la sonrisa que muestran a la gente solamente esconde los dientes apretados de un equipo que tiene sed de venganza y ya se ve disputando la final ante el América. Podría ser que el verdadero enemigo del Cruz Azul sean ellos mismos. Esa institución tendría que tratar todos los torneos como un alcohólico los doce pasos… “sólo por hoy”, pues si ya están pensando en América se podrían llevar una sorpresa con la Pandilla.

Rayados parece haber pasado desapercibido, pues la atención de todos está en los tres ‘grandes’, pero los regios vienen de derrotar al campeón Santos de forma contundente. Aparte, los dirigidos por Diego Alonso quieren dejar de ser el candidato al eterno subcampeón en caso de que Cruz Azul se proclame campeón.

En resumen, todos quisieran una final América-Cruz Azul, pero ambos equipos tienen pruebas muy duras antes de poder soñar con la revancha. Pumas tiene la necesidad de responderle a su afición luego de haber andado por la calle de la amargura en las últimas temporadas, mientras que Rayados parece ser el equipo que menos importa de los semifinalistas, la afición local de Monterrey quiere demostrar que puede hacer época como lo está haciendo Tigres.

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