Por: Herbert Martínez

Dos años como mánager, dos años de alcanzar los playoffs como cuarto lugar de la Zona Sur, y dos años de ser eliminado en la primera ronda. Ese es el resumen de la incipiente carrera como estratega de Luis Carlos Rivera en la Liga Mexicana de Béisbol, nuevo timonel de los Leones de Yucatán.


Por dónde se le vea, la llegada de Rivera al seno melenudo es por demás arriesgada, pues es un novel mánager que no tiene números para asustar a nadie, pero sí se destaca el hecho de que siempre conformó equipos luchadores, de garra y entrega de principio a fin, pero sobre todo, que siempre tuvo tino a la hora de elegir a sus extranjeros.

Luis Carlos fue un jugador talentoso que debutó en las Ligas Mayores en 2002 con los Bravos de Atlanta y los Orioles de Baltimore, un lanzador que pudo llegar más lejos, pero se quedó ahí.

Como mánager en la Liga Mexicana de Béisbol debutó en 2017 con los Bravos, al entrar en sustitución de Francisco “Paquín" Estrada, y no lo hizo mal, pues entró a los playoffs, aunque se fue en las primeras de cambio con los Leones, con los que también cayó en la postemporada de 2018, en su torneo de primavera, y luego en el de otoño se enfrentó a los Guerreros de Oaxaca e igual fue eliminado en las primeras de cambio.

Dos años de tres postemporadas y tres eliminaciones en la primera ronda, pero sin duda que Luis Carlos es un joven estratega que ha formado equipos con amor a la camiseta, algo que a los Leones le hizo falta en el torneo de otoño, por lo que de entrada Rivera ofrece un equipo que nunca deje de luchar.

Por todo eso, hay que darle un voto de confianza a Luis Carlos, un estratega que hizo mucho con poco, por lo que con los Leones tendrá material de sobra y si duda se espera que el equipo aspire al campeonato, pero sobre todo, se entregue en el terreno de juego. Al tiempo, tiempo.

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