La afición mexicana todavía no digería la noticia de Carlos Vela y su decisión de terminar su ciclo en el fútbol europeo, puntualmente en la Real Sociedad, cuando estalló una bomba aún mayor: Rafael Márquez, el histórico y emblemático capitán de la Selección Nacional Mexicana fue acusado de tener vínculos con el narcotráfico. Ambos casos, sin duda, son un balde de agua fría para el fútbol mexicano y el Tri.

Primero, sucedió lo que se veía venir desde hace muchos años. Carlos Vela siempre había manifestado que el fútbol para él es sólo un trabajo y nada más, pero ahora le puso la cereza del pastel a su falta de hambre de triunfo y coronó su ambición por los dólares norteamericanos. El delantero mexicano será refuerzo de Los Ángeles Football Club, el nuevo equipo de la MLS, para la temporada 2018 de ese certamen y terminará su contrato vigente con la Real en lo que resta de este 2017.

Vela, señalado como uno de los futbolistas mexicanos más brillantes de los tiempos recientes, prefirió la comodidad y no explotar al máximo sus capacidades, de lo que nadie le culpa, puesto que cada quien elige cómo vivir su vida y desarrollar su carrera. Sin embargo, su postura terminará por afectar las expectativas que se tienen de un equipo nacional en el Mundial de 2018. El hecho de que tres futbolistas importantes para el Tri, Vela y los hermanos Dos Santos, estén en una liga de menor rendimiento y exigencia como la MLS, tarde o temprano disminuirá el potencial y las capacidades del conjunto de Juan Carlos Osorio, aunado a las rotaciones que éste suele hacer.

Por otro lado, Rafael Márquez corre el riesgo de manchar su hasta ahora intachable carrera futbolística, donde se ha encargado de demostrar su amplia calidad y profesionalismo en el futbol mundial, sobre todo con el Barcelona y el mismo Tricolor. Por ahora, se sabe que el Departamento del Tesoro del Gobierno de Estados Unidos acusa al defensor mexicano, junto con el cantante norteño Julión Álvarez y a otras 20 personas, en su mayoría del estado de Jalisco, de servir como prestanombres del narcotraficante Raúl Flores Hernández, quien es uno de los capos más buscados por el gobierno mexicano.

De acuerdo con fuentes oficiales, Rafa no enfrentaría proceso penal alguno, aunque se asegura que ya fue sancionado por las autoridades estadounidenses por su presunto vínculo ilegal. A raíz de la investigación, el ahora futbolista del Atlas tiene congelada la visa, así como todas sus cuentas o propiedades en el país norteamericano y, por ahora, no podrá hacer transacciones con empresas de EU. Sin duda, el panorama que enfrenta el “Káiser” es complicado, por lo que deberá demostrar su inocencia para no perjudicar su legado y su eventual participación en el Mundial 2018, su quinto y con la cual alcanzaría a Ricardo “Tota” Carbajal y Lothar Matthaus como los únicos “pentamundialistas”.

La situación es compleja para un Tricolor que evidenció en la Copa Confederaciones y la Copa Oro que no tiene el suficiente material humano para competir de tú a tú con las grandes potencias. Peor aún, las dependencias por Rafa y Vela pueden pesar mucho si Osorio no realiza los ajustes necesarios para tener un equipo con la capacidad de hacer frente a sus propias dolencias.

La pelota, por ahora, queda en el aire.

*Texto publicado originalmente en Punto Medio

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