Muy pocos se atreven a darle un puesto en la historia del basquetbol, otros, simplemente evitan entrar en la polémica de siempre: “¿El mejor de la historia?”, “¿El Laker más grande?”, “¿Kobe o Jordan?”, etc. Lo cierto es que cualquier aficionado a la NBA sabe que el nombre de Kobe Bryant entrará pronto a la historia de los L.A. Lakers como uno de sus mejores 5 jugadores franquicia de todos los tiempos. No es casualidad que ya esté sonando su legado a lado de Earvin “Magic” Johnson, Kareem Abdul-Jabbar, Wilt Chamberlain y Shaquille O’Neal.

Por Gael Medina

EL FIN DE UN LARGO Y EXITOSO CAMINO

“La Mamba Negra” anunció el pasado 29 de noviembre su retiro como jugador al terminar la presente temporada, y con esto, dio inicio la gira del adiós. Desde el Staples Center de Los Ángeles hasta el Boston Garden, todas las ciudades que Kobe pise por el resto del calendario serán abarrotadas por pequeños y grandes para despedirlo, aún sin importar los colores.

Kobe Bryant dejará un legado en los Lakers muy difícil de superar. Los números y estadísticas pasan a segundo plano cuando la lealtad y el respeto al jersey se antepone: nada más y nada menos que 20 temporadas consecutivas con los angelinos desde 1996. Quien iba a pensar que el hijo pródigo de Jerry West (en aquel entonces gerente general del equipo) llegaría en el draft de ese mismo año gracias a un movimiento inteligente con los Hornets. Desde entonces, la historia del basquetbol se rejuvenecería para siempre.

Bryant consiguió en su primer año ganar el concurso de clavadas durante el fin de semana del All Star Game, lo que daba pauta para que demostrara que no sólo era un gran prospecto, sino que llegaba a la NBA para emular a las más grandes superestrellas del momento, entre ellos, a su ídolo, Michael Jordan.

Para su segundo año, fue nombrado para su primer Juego de Estrellas, siendo el jugador más joven en disputarlo en la historia. Con la llegada de Phil Jackson al banquillo de Los Ángeles para los años 2000, Kobe se consagraría al levantar 3 títulos de manera consecutiva y promediando más de 25 puntos por encuentro para la campaña 2002.

De ahí el camino para Bryant en la NBA se veía inmiscuido en ciertas polémicas, desde infortunios con sus compañeros de equipo, desacuerdos con Phil Jackson y hasta baja de rendimiento, pero nunca perdió la mentalidad ganadora, eso le valió para que en la segunda etapa de Jackson al mando, Kobe recobrara su instinto anotador al máximo y su temple defensivo, para que en la temporada 2007-2008 al fin pudiera ser nombrado el MVP de la liga. En las siguientes dos campañas regresaron los títulos y los reconocimientos individuales, consiguiendo dos anillos más (2009 y 2010), ganando en ambos el MVP de las Finales de la NBA.

Con la selección de Estados Unidos, Bryant consiguió dos medallas de oro, en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008 y Londres 2012, respectivamente, además de un campeonato FIBA Américas en Las Vegas en el año 2007.

UNA VIDA LLENA DE MARCAS

Entre sus mayores distinciones quedarán sus 18 llamados al All Star Game (siendo la última este 2015 y de titular), sus 11 veces llamado al mejor quinteto de la NBA, 9 veces mejor quinteto defensivo de la NBA, 81 puntos en un juego contra los Raptors en el 2006 siendo esta la segunda mejor actuación individual en cuanto a puntos en la NBA, detrás de los 100 de Chamberlain.

Fue 3ro. en la tabla de líderes anotadores en la historia de la liga, rebasando a Michael Jordan en el 2014 y sólo debajo de Kareem Abdul-Jabbar y Karl Malone, y por supuesto, líder anotador de todos los tiempos de L.A. Lakers.

Desafortunadamente, las múltiples lesiones y el cansancio en Kobe están pasando factura, teniendo que despedirse de las duelas, dejando un paso inigualable en la NBA que seguro se coronará en unos años con el busto del emblemático número 24 en el Salón de la Fama.

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