Sin duda, Óscar Rivera deseaba retirarse en el campo, lanzando una vez más en la loma del Parque Kukulcán Álamo, pero también sabe que cuando el momento llega, hay que decir adiós y darle paso a la juventud, pero sobre todo, continuar con el siguiente paso en la vida.


"Mr. Perfecto" como le apodaron cuando en 2005 lanzó el único Juego Perfecto en una postemporada, ante los Guerreros de Oaxaca y teniendo como receptor a otro jugador importante con los Leones, el capitalino Héctor Castañeda, quien ahora es coach de catchers en la organización melenuda.

Rivera dirá adiós mañana en el Restaurante Mi Viejo Molino en el Parque Kukulcán Álamo, a las 11 horas, en el marco de un reconocimiento que le hará el Gobierno del Estado.

Sin duda, el retiro de Rivera será de los más importantes en la historia del club selvático, desde que se retiró el yucateco Oswaldo Morejón, quien formó parte de un grupo de jugadores importantes en la organización y que igual merecen que su número sea retirado.

Morejón ya tiene su número en el nicho de inmortales de los Leones y seguramente Rivera también es un candidato para tener ese honor y otro podría ser Luis Borges, quien después de Juan José Pacho ha sido uno de los mejores paradores cortos de la historia selvática. 

Lo interesante del retiro del zurdo Rivera será el hecho de lo que viene en su futuro, que seguirá ligado al béisbol yucateco.

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