Una gala deportiva vistió este viernes al estadio Carlos Iturralde Rivero cuando Venados FC jugó partido amistoso con las Chivas del Guadalajara que desde el inicio le dio minutos a sus refuerzos.

Chivas se llevó el juego con un 1-0 que clavó Oribe Peralta a los 15 minutos, pero la funcionalidad que mostraron los yucatecos sin duda deja con un buen sabor de boca a la afición yucateca.

Los ciervos se encargaron de poner en juego la pelota y buscaron paseársela al equipo rojiblanco que mandó de capitán a Oribe Peralta.

Carlos Gutiérrez apostó a la movilidad de los suyos. Apretar a Chivas desde su salida y defender hasta con ocho elementos detrás del medio campo cuando no tenían la pelota.

El peso rojiblanco se sintió a los 15 minutos y a través de un icono del fútbol mexicano: Oribe Peralta, que remató un servicio por banda derecha y venció a Armando Navarrete para dejar el 1-0 en el marcador.

Con 29 minutos en el cronómetro, las acciones se veían parejas y con un ir y venir que correspondió a la tambora que puso sabor a la porra en las gradas.

Después, en dos ocasiones, Toño Rodríguez se vistió de héroe para las Chivas: primero al sacar un tiro libre de Paúl Uscanga y después, salvó nuevamente en el contrarremate de Camargo.

Dos manotazos que dejaron en cero la puerta del Rebaño.

Y al 38', nuevamente Toño. Ahora, a tiro de Alfonso Tamay que quiso apuntarse un golazo de tiro libre y que nuevamente se disolvió en el manotazo salvador de Rodríguez.

Venados estaba encima, pero la ventaja seguía vestida rojiblanca.

Para el segundo tiempo, Chivas cambió a todo su equipo y le dio minutos a otros de sus refuerzos como JJ Macías y el "Chicote" Calderón.

Venados hizo lo propio y puso en cancha a otra oncena.

Los ajustes mandaron a Venados atrás, mientras que los tapatíos pisaron el acelerador para empujar hacia la meta del portero Rafael Ramírez que sustituyó a Navarrete.

Chivas se mantenía con el dominio de las acciones. Con 15 minutos en el reloj, el ariete astado Esteban Torres enfrentó mano a mano al portero Raúl Gudiño, pero el abanderado lo sorprendió en posición ilegal.

La gente en la grada también hizo su partido y a los 36 minutos apareció la ola, tres olas que rodearon el olímpico e inmediatamente después, luces del celular iluminaron el estadio.

Al 40', Jorge Ibarra puso a temblar a los chivahermanos: un derechazo que rozó la meta de Gudiño y que ahogó el grito de gol en las gargantas yucatecas.

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