A casi dos meses que se detuvo la Liga MX por la pandemia del Covid-19, el inminente regreso luce y se siente cada vez más cerca. Sin embargo, ahora existe complicaciones económicas que podrían afectar más de lo que se piensa. En distintos clubes, la crisis económica ha hecho diferir salarios a sus jugadores, sin embargo podrían reducirlos sin que los jugadores tengan la garantía de que en algún momento recibirán el complemento, en algunos casos con amenazas de por medio, según denunció la Asociación Mexicana de Futbolistas profesionales (AMFpro).

Se dice que las reducciones podrían ir entre el 20 y 25 por ciernto tomando en cuenta si la liga regresa sin público. Así lo dijo a una fuente deportiva Álvaro Ortiz. “Los jugadores están en la mejor disposición sin aceptar las amenazas que hay por parte de algunos directivos y los jugadores entienden la situación y por eso quieren negociar, pero no permitirán que les pisoteen el tema de sus salarios”, aseguró. 

“Hoy los jugadores quieren llegar a un arreglo y si no quieren, tienen el derecho de ir a controversia, pero depende mucho de las formas en las que se lo dicen porque no se trata de llegar a chocar con el directivo”. Tras la suspensión del Clausura 2020, cuyo último partido se disputó el 15 de marzo, la mayoría de los clubes llegaron a un arreglo con sus jugadores para diferir una parte del pago de su salario para cuando la situación económica de los clubes mejorara, pero ahora el plan está cambiando y existen algunos casos en los que ya no devolverán ese dinero diferido. “Al inicio de la pandemia algunos equipos pidieron diferir una parte de su salario y pagarlos en cierto tiempo para poder solventar el golpe, lo cual todos aceptaron pero esto se ha alargado y varios clubes han informado que ese dinero no se los va a regresar y que aparte les van a reducir el sueldo”, agregó. 

En caso de que los jugadores de la Liga MX decidan no aceptar la reducción de su salario, podrán acudir a la Comisión de Controversias de la Federación Mexicana de Futbol, pues tienen un contrato que los avala y en los cuales ninguna cláusula habla de esos temas. “Ellos tienen un contrato que los avala. FIFA ante todo esto pide que se lleguen a arreglos y no se tomen decisiones unilaterales como lo ha hecho la Federación”, dijo Ortiz.

Las opciones para un futbolista que no acepte una reducción de salarios son ir directamente con las autoridades mexicanas o reunir los requisitos para acudir a FIFA e incluso rescindir su contrato si se actúa unilateralmente. 

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