Durante siete años, Rayados Mérida ha dejado una huella profunda en el fútbol yucateco, pues no sólo ha detectado jóvenes con talento que han llegado a las fuerzas básicas del Monterrey, sino también ha formado jóvenes con valores para la sociedad yucateca.

Todo lo conseguido ha sido fundamental para que la escuela modifique su estructura para abrir nuevos horizontes, enfocados siempre en tener un sello propio, dirigido a los yucatecos.

Por eso, Gimer Valdez González, coordinador deportivo de la institución, se siente emocionado cuando se confía en él para dirigir el nuevo proyecto de la organización, en el cual dejarán de ser filial de Rayados Mérida y crearán una escuela propia con nombre, escudo y colores que representen sus valores y objetivos de dejar en alto a Yucatán.

La transformación ha comenzado a darse desde el año pasado, cuando presentaron un cuerpo técnico de lujo en sus equipos de Cuarta y Quinta Divisiones, con integrantes de reconocida calidad a nivel estatal y nacional, todo con el objetivo de que los jugadores aprendan y mejores su desempeño futbolístico.

Para Gimer, la decisión de cambiar el rumbo, se sentará en bases firmes, sobre todo, porque han demostrado con trabajo, el talento de los jóvenes yucatecos, como Emiliano Suárez, quien forma parte de las fuerzas básicas del equipo regiomontano.

"Hemos desarrollado jugadores que ahora están en equipos de Primera Fuerza Estatal y Tercera División, lo cual es un gran orgullo, y por eso queremos tener identidad propia, orgullosos de nuestras raíces yucatecas", expresó.

La mejor presentación, hoy en día, de la organización es su plantilla de profesores, en la que destacan gente como Felipe Vado, quien ha dirigido con éxito en diferentes niveles, así como el preparador físico Eduardo Martínez, quien ha trabajado con los Pumas de la UNAM y los Tiburones de Veracruz, así como ha tomado diversos cursos internacionales.

Tampoco se puede olvidar a gente como Tomás Estrella, Marcos Urbina, Eduardo Caballé y el profesor Raúl Echeverría, quienes se han hecho de un nombre importante en el balompié estatal.

"El objetivo es tener personas profesionales, los cuales nos ayuden a formar futbolistas en todo el sentido de la palabra, quienes no sólo aspiren a llegar a lo más alto, sino a ser personas de bien", dijo el coordinador deportivo.

El proyecto es tan ambicioso, que en este mismo año, se pretende contar con una ficha de tercera división, para así tener equipos en los cuales los jóvenes yucatecos puedan desarrollarse y expandir sus horizontes.

"Afortunadamente en la organización se cuenta con gente con muchos deseos de ayudar a los jóvenes, y por eso los futbolistas que llegan no necesitan ser de una clase acomodada, sino necesitan tener talento, porque nuestros directivos siempre están enfocados a darles lo que necesiten", dijo.

En estos siete años, la escuela ubicada en la cancha de Insurgentes de Chuburná, ha logrado atraer a jugadores talentosos de Progreso, Motul y otros municipios, y colonias de todo Mérida.

Por eso, el coordinador deportivo invitó a los interesados en formarse como buenos futbolistas y personas, a presentarse en los entrenamientos que son de lunes a viernes de 16 a 19 horas.

"Tenemos equipos en todas las categorías infantiles, sólo necesitan traer su acta de nacimientos y muchos deseos de aprender", expresó.

El experimentado técnico no quiso dejar la oportunidad de destacar el trabajo y visión de Vladimir Suárez, a quien conoce de toda la vida, pues "es un héroe anónimo, porque no gana un peso de esto y ha reunido a un grupo de empresarios para apoyar al fútbol yucateco con la mejor instrucción futbolística y sólidos valores.

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